15/10 Día Mundial del lavado de manos

Las manos, de manera invisible, portan un gran número de microorganismos, que incluyen virus, bacterias y hongos. Estos son transmitidos al ponerse en contacto con alguien enfermo o portador de una enfermedad. El lavado de manos evita la propagación, tanto de transmitir como de contagiarnos.

Recomendaciones para el lavado de manos

Agua corriente + jabón suficiente + frotarse durante entre 20 y 30 segundos + enjuague = prevención sencilla y eficaz

¿Cuándo debo lavarme las manos?

  • Antes de preparar alimentos.
  • Antes y después de comer.
  • Después de usar el baño.
  • Después de manipular basura.
  • Después de tocar animales y mascotas.
  • Después de cambiar los pañales de los bebés o ayudar a los niños a usar el baño.
  • Antes y después de cuidar a alguien en su casa que tenga vómitos o diarrea.
  • Antes y después de tratar una cortadura o una herida.
  • Después de usar el transporte público.
  • Después de tocar un artículo o una superficie que otras personas podrían tocar frecuentemente (manillas de puertas, mesas, carritos para las compras, pantallas o cajeros automáticos).
  • Cuando tus manos están visiblemente sucias.

Con el lavado de manos, frecuente y efectivo, se pueden evitar el contagio de enfermedades que se contraen por contacto directo, ya sean respiratorias (coronavirus, influenza, virus respiratorio sincicial), pero también enfermedades digestivas (diarrea, hepatitis, rotavirus, síndrome urémico hemolítico) y de piel y mucosas (impétigo, conjuntivitis), ojos u otras.

Los niños y niñas son especialmente vulnerables a los efectos de la diarrea y de las infecciones respiratorias, enfermedades que se pueden prevenir fácilmente con un poco de agua y jabón.

Esta sencilla práctica de higiene es el modo más efectivo de cuidar tu salud y la de toda tu familia.

Fuente: Unicef, 2021, Lavarse las manos es la medida más antigua y sencilla para prevenir enfermedades
unicef.org