
Durante la lactancia, una alimentación saludable ayuda a mantener la energía de la madre, favorece una adecuada producción de leche y contribuye a cubrir las necesidades nutricionales de ambos.
La leche materna sigue siendo el mejor alimento para el bebé, independientemente de la dieta materna, pero una alimentación equilibrada mejora el estado nutricional y el bienestar de la madre.
Alimentos que conviene incorporar todos los días:
Lácteos o alternativas fortificadas
Proteínas de calidad
Pescados ricos en Omega-3
Frutas y verduras
Cereales integrales
Grasas saludables
Hidratación
Alimentos y bebidas que se recomienda limitar o evitar
Alcohol (lo ideal es evitarlo durante la lactancia).
Limitar la cafeína (hasta 200-300 mg/día, equivalente a 2-3 tazas de café, considerando también té, mate, bebidas energizantes y chocolate).
Reducir el consumo de:
No consumir suplementos, infusiones medicinales o hierbas sin indicación del profesional de salud.
Mitos y realidades
✔️ No existen alimentos que, por sí solos, aumenten la producción de leche.
✔️ Salvo que el bebé presente una alergia o sensibilidad confirmada, no es necesario eliminar alimentos como lácteos, cítricos o verduras que producen gases.
✔️ Una alimentación variada aporta diferentes sabores a la leche materna y puede favorecer la aceptación de nuevos alimentos durante la alimentación complementaria.
Comer bien, descansar cuando sea posible e hidratarse son pilares fundamentales para cuidar tu salud y disfrutar esta etapa junto a tu bebé.