Las sopas

La sopa es un plato sirve como vehículo de una importante cantidad de nutrientes, dada la amplia variedad de materias primas con que elaborarlas, como tubérculos, bulbos, hortalizas de hoja y legumbres, que aportan proteínas, fibra dietética, otros carbohidratos, vitaminas y minerales, y compuestos bioactivos y pueden ayudar a mantener la salud y el bienestar del organismo. Su principal ingrediente es el agua, constituye una buena opción para ingerir comidas hidratantes.

Son más comunes las sopas calientes, aunque otras latitudes también se toman frías y reportan iguales beneficios.

Facilitan la inclusión de vegetales en la alimentación

Las sopas son una excelente forma de consumir una variedad de vegetales, esenciales para una dieta equilibrada. Incluir diferentes verduras en las sopas proporciona una mezcla rica en vitaminas, minerales y fibra, lo cual es fundamental para la salud. Es una opción ideal para cuando hay resistencia ante los vegetales, como suele ocurrir en los niños. Por ejemplo: una sopa de espinacas y zanahorias ofrece una gran cantidad de vitamina A, C y hierro, beneficiosas para la salud ocular y el sistema inmunológico.

Beneficios Nutricionales de las Sopas

Desde el punto de vista nutricional, las sopas son bajas en calorías, pero altas en nutrientes. Usar ingredientes frescos y naturales y sin conservantes aporta beneficios para la salud.

Se puede enriquecer su composición nutricional con algún alimento proteico como huevo, lentejas, queso, levadura sabor a queso o pollo desmenuzado. Si se desea aumentar su valor calórico hay que adicionar hidratos de carbono. Se le pueden agregar fideos soperos (coditos o cabello de ángel) o cubos de pan tostado, una combinación deliciosa e ideal para lograr un plato completo, suficiente y armónico que también resulte atractivo para los chicos. Si fuera necesario recuperar peso, en poco volumen de alimento, por estar inapetentes podrán incorporarles crema, manteca, queso de rallar, queso crema.

Las sopas ricas en fibra ayudan a mantener una digestión saludable y pueden prevenir problemas como el estreñimiento.

Son fáciles de conservar y preparar en casa, resultan muy útiles en los ritmos de vida modernos que modifican los hábitos de consumo actuales.

Asimismo, ayudan a controlar las porciones. La temperatura de las sopas calientes obliga a comer más lentamente lo que hace posible controlar las porciones. Comer despacio le da tiempo al cerebro de percibir las señales de saciedad.

Las sopas frías

Son muy hidratantes y ayudan a disimular alimentos, lo que las hace propicias para los más pequeños de la casa ya que aportan gran cantidad de nutrientes que rara vez se incluyen en sus dietas.

Existen sopas de pepino, de tomate, de remolacha, todas ellas caracterizadas por sus múltiples colores que permiten darle vida a las mesas en verano. El más famoso es el gazpacho, que presenta diferencias según sea la región de España en donde se tome.

Recetas sencillas de sopas que no fallan

Mix de verduras

Picar 1 cebolla y 2 ramas de blanco de apio, cortar 1 puerro en rodajas finas. Cortar 2 rodajas de calabaza, 1 zapallito y 2 tomates redondos sin piel ni semillas en cubos (si no hay tiempo pueden comprar la bandejita de vegetales en cubos). Llevar el caldo al fuego y cuando comience a hervir agregar la cebolla, el puerro y el apio. Cocinar durante 30 minutos e incorporar 2 zanahorias peladas y ralladas, 1 pimiento rojo, hierbas frescas (albahaca, perejil, orégano), 100 gramos de repollitos de Bruselas, los tomates y el zapallito. Salar a gusto y continuar la cocción hasta que todo esté tierno. Servir caliente, con una cucharadita de aceite de oliva en cada plato o como una crema licuada.

Calabaza

Cortar 1 zanahoria, 1 puerro y 1 apio en rodajas y hervir en un litro de agua con 1 cucharada de sal gruesa hasta lograr el caldo. Aparte cortar una calabaza sin semillas en rodajas o cubos y cocinarla a fuego bajo en el caldo anterior hasta que esté tierna. Retirarla y licuarla con un poco del caldo hasta obtener la consistencia deseada a gusto. Condimentar con pimienta y una pizca de sal. Puede agregarse cubitos de queso cremoso light o común según el caso.

De remolacha

Rehogar en aceite de oliva una cebolla morada en juliana con apio, pimienta y sal a gusto. Luego agregar 4 remolachas grandes cocidas y peladas con 2 dientes de ajo picados. Cuando se ablanda la cebolla, agregar las hojas de remolacha lavadas y picadas. Procesar el salteado con 2 cucharadas de vinagre de manzana, 1 cucharada de azúcar y un cucharón del caldo casero. Al calentarla antes de servirla se le puede agregar queso untable light para lograr suavidad y textura crema.

Sopa Fría de melón

El melón es una fruta que contiene muchísima agua, por lo que es una gran opción para elaborar este delicioso plato. De todas las sopas que te traemos, probablemente esta sea la más sencilla ya que no necesita cocción.

Ingredientes: 1 melón, sal, pimienta negra, aceite de oliva virgen extra, 6 fetas de jamón serrano.

Pelar y partir el melón en cubitos y colocarlos en una licuadora. Licuar hasta obtener una consistencia homogénea. Luego añadimos sal y pimienta para realzar todos los sabores de la fruta. Al ser una fruta tan líquida no necesitaría de líquidos para lograr su consistencia; sí para acentuar los sabores y tiernizar la textura añadimos aceite de oliva.

Llevamos la preparación a la heladera y reservamos hasta conseguir la temperatura deseada. Para servir, a modo de terminación colocaremos trocitos de jamón crudo previamente secado al horno hasta lograr que quede crocante.