Cuando llega el frío, los guisos vuelven a ocupar un lugar protagonista en la mesa. Son reconfortantes, prácticos y pueden ser una excelente opción nutricional si están bien armados.
El problema aparece cuando se transforman en preparaciones muy pesadas, con exceso de grasas, harinas refinadas o embutidos.
La buena noticia es que un guiso puede ser perfectamente saludable, saciante y equilibrado.
¿Qué debería tener un guiso saludable?
1. Una buena fuente de proteínas
La proteína ayuda a dar saciedad y mantener masa muscular.
Opciones recomendadas:
- Carnes magras, pollo, pescado, legumbres como lentejas, garbanzos o porotos, ricota o quesos magros en algunas preparaciones.
Las legumbres son protagonistas ideales del invierno porque aportan proteínas vegetales, fibra y minerales.
Muchas verduras
Las verduras aportan volumen, fibra, vitaminas y antioxidantes.
Las mejores para guisos:
- Zapallo, zanahoria, cebolla, puerro, tomate, batata, acelga o espinaca, apio, morrón.
Cuantas más verduras tenga, más nutritivo y saciante será el plato.
Carbohidratos de buena calidad
El secreto no es eliminar los carbohidratos, sino elegir mejor y controlar las cantidades.
- Papa, batata, arroz integral, quinoa, legumbres, fideos integrales en cantidad moderada.
Grasas saludables, pero sin exceso
Un guiso no necesita grandes cantidades de aceite o chorizo para tener sabor.
Conviene:
- Cocinar con poca cantidad de aceite.
- Evitar o reducir embutidos grasos.
- Sumar sabor con especias y hierbas.
Mucho sabor con especias
Ayudan a realzar el sabor sin agregar exceso de sal o grasa:
- Pimentón, cúrcuma, orégano, laurel, pimienta, comino, romero.
¿Qué hace que un guiso sea “ultra engordante”?
Más que un solo ingrediente, suele ser la combinación de:
- Mucho aceite.
- Exceso de embutidos (chorizo, panceta).
- Grandes cantidades de harinas o fideos.
- Pan como acompañamiento constante.
- Porciones excesivas.
- Poco aporte de verduras y fibra.
Ideas de guisos saludables para invierno
- Guiso de lentejas liviano: con lentejas, verduras, tomate y carne magra.
- Guiso de calabaza y garbanzos: muy rico en fibra y súper saciante.
- Estofado de pollo con verduras: con papa, zanahoria y especias.
- Guiso vegetariano: con quinoa, vegetales y legumbres.